Dentro de cada uno de nosotros existe
un Sistema Sutilcompuesto
de Nadis (canales) y Chakras (centros de energía) que,
pese a ser invisible a nuestros ojos, es quien regula en verdad todo
nuestro ser físico, intelectual, emocional y espiritual. Cada canal y cada uno de los chakras tienen
funciones específicas en nuestro organismo
y nuestro bienestar depende directamente de su correcto funcionamiento.
Estos chakras contienen las cualidades o
principios espirituales que nos convierten en verdaderos seres humanos,
y cuando vamos en contra de ellas comienzan a funcionar deficientemente
y a bloquearse, produciendo de esta manera los distintos tipos de
enfermedades que solemos sufrir y que atribuímos generalmente a causas
externas a nosotros mismos.
La energía Kundalini
es la que representa nuestro potencial espiritual,y al ascender por el canal central equilibra
y purifica todos los chakras y canales. Ella nos hace concientes
de nuestro espíritu.
( 1 ) Muladhara
Inocencia
y sabiduría
( 2 ) Swadhistan
Creatividad
( 3 ) Nabhi
Satisfacción
( 4 ) Anahata
Seguridad y confianza
( 5 ) Vishuddhi
Comunicación
( 6 ) Agnya
Perdón y Compasión
( 7 ) Sahasrara
Integración
Canal
Izquierdo ( Ida )
Canal
central
( Sushumna )
Canal
derecho
( Pingala )
Deseo puro
Pasado
Emociones
Equilibrio
Presente
Ascenso Espiritual
Atención
Futuro
Acción
El primer chacra está situado debajo
del hueso sacro, en el cual reside la Kundalini. Su aspecto principal
es la inocencia, que es la cualidad que nos permite experimentar
el gozo puro, sin las limitaciones de los prejuicios y los condicionamientos.
La inocencia nos da dignidad, equilibrio y un fuerte sentido de
lo correcto; una sabiduría intuitiva que está siempre presente en
los niños, pero que poco a poco perdemos, inmersos en las condiciones
de la vida moderna. Esta cualidad existe en todos nosotros, y sólo
está esperando el despertar de la Kundalini para manifestarse en
toda su belleza y pureza.
El segundo chacra es el de la creatividad, el conocimiento y la atención
puras. Es el que nos conecta con la fuente interna de inspiración
y nos permite apreciar la belleza que nos rodea. El conocimiento puro
que este chacra nos otorga no es mental, sino que es una percepción
directa y absoluta de la realidad. En este centro se encuentra nuestra
capacidad de concentración y de atención. En el plano físico, cuida
de la parte inferior del hígado, de los riñones y de la parte baja
del abdomen.
El tercer chacra es el que nos da la cualidad de la generosidad y
el sentido completo de satisfacción y felicidad. Cuando la Kundalini
ilumina este chacra, proporciona rectitud y un sentido interno de
moralidad, dándonos el equilibrio en las diferentes facetas de nuestra
vida. Rodeando al segundo y al tercer chacras, se encuentra el Vacío,
que establece el principio del maestro en nosotros. En muchas tradiciones
espirituales se le denomina el "océano de la ilusión" (en la tradición
india se llama Babasagarara), que sólo se puede cruzar con la ayuda
de una guía espiritual. Cuando la Kundalini despierta y pasa por el
Vacío, el principio del maestro se establece en nosotros. De esta
manera, en Sahaja Yoga os convertís en vuestro propio maestro, en
vuestro propio guía espiritual, con la capacidad de sentir vuestros
problemas sutiles en las yemas de los dedos, y de solucionarlos usando
vuestra propia Kundalini.
El cuarto chacra, el chacra del corazón, es el lugar donde reside
el espíritu, nuestro verdadero ser. Desde el corazón se manifiestan
el amor y la compasión, y este chacra nos proporciona el sentido de
la responsabilidad. En su parte central, a la altura del esternón,
se manifiesta como completa seguridad y confianza en uno mismo. Todos
nuestros miedos y temores se disipan cuando la Kundalini atraviesa
el chacra del corazón.
El quinto chacra es el de la diplomacia. Este chacra aporta la energía
que se necesita para comunicarnos con los demás. Su buen estado repercute
en que las relaciones sean correctas y en que podamos expresar las
percepciones del corazón. Este chacra se obstruye con los sentimientos
de culpa y cuando culpabilizamos a otros con nuestra arrogancia, es
decir, cuando se falta a la dignidad propia o ajena.
El sexto chacra se encarga del perdón y la compasión, y permite trascender
de la conciencia mental pensante a la conciencia espiritual sin pensamiento
(en sánscrito Nirvichara). El mejor exponente del perdón es Jesús.
Sus últimas palabras, "perdónales porque no saben lo que hacen", son
el mejor ejemplo de perdón. Cuando este chacra se abre, entendemos
el verdadero significado del perdón, al igual que nos hacemos conscientes
del mal que nos hace el odio y el rencor. Estos últimos son incompatibles
con la paz y el amor a los que un ser humano aspira desde el interior
noble de su espíritu.
El séptimo centro integra los seis anteriores con todas sus cualidades
y aspectos. Representa el último escalón en la evolución de la conciencia
humana. La humanidad en su globalidad se encuentra ante la posibilidad
de despertar este chacra que hasta ahora era desconocido. El Sahasrara
nos da la percepción directa de la realidad, conseguida mediante la
realización, a través del despertar espontáneo de la Kundalini dado
por Sahaja Yoga.